Muchas familias viven con la angustia de sentir que su hija/o «no come nada» o que solo acepta tres o cuatro alimentos específicos. Esta preocupación es lógica: como madres y padres, nuestra prioridad es su salud. Sin embargo, la ciencia nos dice que comer es la tarea sensorial más compleja que realiza un ser humano.
Si tu hija tiene dificultades, no es por «capricho». Como Dietistas-nutricionistas especializadas en alimentación pediatrica, aquí te explicamos cómo transformar la mesa en un lugar seguro con estrategias avaladas por la neuropsicología infantil:
1. Descomprimir la presión ambiental
Cuando el foco de la cena es cuánto come la niña o el niño, el nivel de cortisol (la hormona del estrés) sube. El estrés bloquea las señales de hambre. El objetivo no es que coma, sino que se sienta seguro en la mesa. Hablad de vuestro día, de proyectos o de historias; cuando el ambiente es relajado, el sistema digestivo funciona mejor.
2. Preservar la conexión cuerpo-mente
El uso de tablets o móviles crea una «alimentación mecánica». El niño traga sin procesar texturas ni sabores, lo que impide que aprenda a reconocer sus propias señales de saciedad y hambre. Para superar la selectividad, el cerebro necesita registrar lo que está pasando en la boca.
3. La cocina como laboratorio sensorial
Antes de que un alimento llegue al estómago, debe pasar por un proceso de aceptación: ver, tocar, oler y probar. Permitir que el niño explore la comida con las manos sin la obligación de ingerirla reduce la neofobia alimentaria (miedo a lo nuevo). El juego es la herramienta de aprendizaje más potente del cerebro.
4. Respetar la jerarquía de decisiones (División de Responsabilidades)
La ciencia del comportamiento alimentario es clara: los adultos decidimos el menú saludable y el horario. Pero el niño es el único soberano de su cuerpo para decidir cuánta cantidad entra en él. Respetar su «ya estoy lleno» evita traumas a largo plazo y fomenta una autorregulación sana.
5. Educación sensorial, no juicios de valor
En lugar de decir «tienes que comer esto porque es bueno», describe el alimento como un científico. Hablad de si algo es crujiente, suave, rugoso o dulce. Al usar un lenguaje neutro y descriptivo, eliminamos la carga emocional y el poder que el niño utiliza al rechazar «lo bueno» frente a «lo malo».
6. El apetito y la seguridad emocional
Las amenazas o los premios («si comes esto, tendrás postre») sitúan a la comida sana como un castigo y al dulce como un trofeo. Además, el miedo cierra el apetito de forma fisiológica. La seguridad emocional es el mejor aperitivo.
7. Tu valor como madre/padre no se mide en gramos
Es vital recordar que la alimentación de tu hijo es un proceso de aprendizaje, como caminar o hablar. Lo que tu hijo ingiere hoy no es un examen de tu capacidad como progenitor. Liberarte de esa culpa te permitirá acompañarle con la paciencia que realmente necesita.
¿Buscáis soluciones personalizadas para mejorar la alimentación de tu hijo/hija?
Si la selectividad alimentaria está afectando la convivencia familiar o el crecimiento de tu hijo, es momento de buscar una mirada profesional y actualizada.
En DINUT, estamos especializadas en nutrición pediátrica desde la primera infancia hasta la adolescencia. No solo evaluamos la parte clínica, sino que os dotamos de un plan de acción práctico y técnicas de exposición gradual para que la paz vuelva a vuestra mesa.
Ofrecemos asesoramiento y acompañamiento en esta etapa crucial de la vida, para asegurar una adecuada nutrición de vuestras hijas e hijos y las herramientas necesarias para establecer unos hábitos alimentarios saludables y os ayudamos para que comer en familia sea más fácil y agradable. También ofrecemos asesoramiento en:
- Alimentación complementaria (a partir de los 6 meses)
- Baby led weaning o alimentación autorregulada por el bebè
- Alimentación durante la primera infancia y etapa escolar
- Alergias e intolerancias infantiles
- Nutrición clínica pediátrica
- Sobrepeso y obesidad infantil
- Alimentación vegetariana y vegana en la infancia
- Asesoramiento para la planificación de menús semanales para toda la familia
- Talleres y charlas de alimentación saludable dirigidas a niños y adolescentes
Dirigido a la madre:
- Alimentación y preconcepción
- Alimentación durante el embarazo y postparto
- Alimentación en la lactancia
- Alimentación de la madre y asesoramiento durante la lactancia
Sabemos que cada niñ@ es un mundo y tiene sus necesidades. Si quieres recibir asesoramiento personalizado por parte de una Dietista-nutricionista especializada en pedriatría puedes contactarnos:
- Email: info@dinut.es
- Teléfono: 640 070 310
- Web: formulario de contacto
📚 Bibliografía y Fuentes Consultadas
- Satter, E. (1987). «The Division of Responsibility in Feeding».
- Addessi, E., et al. (2005). «Picky eating and food neophobia in children».
- Fishbein, M., et al. (2000). «The spectrum of sensory-based pediatric feeding disorders».
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Alimentación complementaria. Directrices sobre la nutrición del lactante y del niño pequeño. Enlace oficial.
- Asociación Española de Pediatría (AEP). Recomendaciones sobre alimentación complementaria. Comité de Nutrición y Lactancia Materna. Enlace al PDF.
- Generalitat de Catalunya (Agència de Salut Pública). Recomanacions per a l’alimentació en la primera infància (0 a 3 anys). Guía de referencia para la introducción de alimentos y seguridad alimentaria.
- Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Recomendaciones de consumo de pescado por presencia de mercurio y de hortalizas por presencia de nitratos.
- Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). Guía sobre la introducción de alimentos potencialmente alergénicos.
- European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (ESPGHAN). Complementary Feeding: A Commentary by the ESPGHAN Committee on Nutrition.

Mi nombre es Roser Ballester Frago, Enfermera integrativa y Dietista-Nutricionista especializada en nutrición materno-infantil. Número de Colegiada: CAT1541. Ayudo a personas de todas las edades a recuperar su bienestar a través de una nutrición con base científica y empática


