Hoy os traigo una propuesta nueva. La idea es que a mediados de cada mes, haré un post proponiendo un reto nuevo. Los retos consistirán en ciertos hábitos que todos podemos adquirir para mejorar nuestra alimentación. Mi intención es proponeros cada mes, durante un año, un hábito saludable nuevo, de esta forma, si cada mes incorporáis este hábito nuevo, en un año estaréis siguiendo los 12 puntos más importantes para mantener una alimentación equilibrada.
Para cambiar hábitos recomiendan hacerlo poco a poco, es decir, no cambiar todos los hábitos incorrectos de golpe. Con lo que creo que ir adquiriendo un hábito nuevo cada mes es factible y además os pondré trucos que os pueden servir para poder seguirlo. Por supuesto, si queréis compartir vuestros trucos o experiencias estaré encantada de hablar con vosotros por las redes sociales, en los comentarios de este post o por correo electrónico.
Reducir el consumo de azúcar
He querido empezar esta sección con algo que todos sabemos que debemos evitar, pero que aún así las estadísticas dicen que no lo hacemos: Reducir el consumo de azúcar.
Cuando digo azúcar también digo miel, azúcar moreno (tiene las mismas calorías que el blanco), mermeladas, refrescos, zumos comerciales, cereales azucarados, galletas, etc.
También podéis aprovechar para fijaros en el azúcar que hay oculto en los alimentos procesados. Para eso debéis mirar si en el listado de ingredientes hay azúcar añadido o bien derivados como los jarabes de glucosa o fructosa. Algunas veces es azúcar propio del alimento y en ese caso no se puede evitar, por ejemplo, los lácteos o alimentos con frutas tienen una parte de azúcar propia del alimento. Pues bien, en el reto de este mes os propongo reducir el consumo de azúcar de mesa y de estos alimentos con tanto azúcar añadido.
Para reducir el consumo del azúcar o la miel que le echamos a los alimentos, como el café o las infusiones, lo ideal es cada semana añadir un poco menos hasta el mínimo que cada uno tolere. En algunos casos, también se puede sustituir por edulcorantes sin calorías como la sacarina o la estevia, pero lo ideal sería también reducirlos para acostumbrar a nuestro paladar a sabores menos dulces.
Una buena manera de saber realmente el azúcar que estamos tomando y de saber si lo hemos reducido o no es apuntar durante 2-3 días cuando empecemos, las cucharadas o sobres de azúcar o miel o mermelada que hemos tomado durante el día y también nos hemos de apuntar la cantidad de otros alimentos que hemos comido que lleven azúcar añadido. La gracia está en que a final de mes volvamos a apuntar durante un par de días todo el azúcar que comemos y éste se haya reducido.
¿Qué os parece? ¿Os apuntáis a reducir el consumo de azúcar conmigo? 😉

